La internacionalización de los Centros de Negocios


En el momento en que una empresa desea dar el paso de internacionalizarse y se le exige la creación de una sociedad, su constitución ha de pasar por tener una dirección física para abrir una cuenta bancaria, contratar personal o cumplir con los requisitos y exigencias del país en cuestión. A partir de aquí, se debe decidir entre alquilar una oficina o bien la alternativa de acudir a un Centro de Negocios. Ésta última tendencia ha ido demostrando ser una herramienta inteligente, útil y barata como alternativa a una oficina tradicional, y más si cabe en el momento de salir al exterior.

En esta línea, son los términos ‘globalización’, ‘economía internacional’, o ‘empresas multinacionales’ los que marcan el presente y futuro de las actividades económicas. Los Centros de Negocios españoles, por ejemplo, pese a su reciente incorporación en el mercado, ya empiezan a fijar objetivos fuera de las fronteras y a cerrar acuerdos con empresas y centros de negocios extranjeros.

La actividad producida por estos centros en el ámbito internacional suele quedar regulada por lo que se conoce como “asociaciones de asociaciones”, es decir, Asociaciones de Centros de Negocios que se encargan de gestionar las actividades de estas agrupaciones, sus relaciones entre la red de centros y la promoción de empresas españolas a Centros de Negocios Internacionales. En el caso de España, es la Asociación Española de Centros de Negocios (ACN) la única agrupación del sector que regula, promociona y defiende los intereses de los asociados. ACN ofrece a sus miembros las herramientas necesarias para que los servicios que ofrezcan alcancen la mayor eficacia y profesionalidad.

Es conveniente poner sobre la balanza esta opción. En pocas horas se pueden abrir cuantas oficinas sean necesarias en multitud de países con propia dirección, teléfono y los servicios imprescindibles, consiguiendo una fantástica herramienta para internacionalizar de forma ágil y barata.