6 de abril de 2010
Desde que arancó la crisis, las pymes no obtienen créditos, debido entre otros factores a la desconfianza de las entidades de crédito ante la creciente morosidad. Ante esta situación y para ayudar a la creación de una nueva empresa en Zaragoza, el Pacto de Zurbano, propone potenciar las Sociedades de Garantía Reciproca.
La actividad de las SGR consiste en captar pymes que pasan a ser socios partícipes. A cambio de una aportación al capital -y del pago de las correspondientes comisiones de funcionamiento- realizan análisis de la viabilidad económica de los proyectos empresariales. No se preocupan tanto de la capacidad que tiene la pyme en ese momento de devolver el dinero como de que sus planes puedan salir adelante. Si llega a esa conclusión, la SGR avala el 100% del préstamo necesario ante las entidades de crédito. Una vez devuelto el dinero, la pyme puede seguir como partícipe de la SGR para utilizar otros servicios o pedir el reintegro de la cuota aportada.





